Cada minuto, un pedazo de tierra fértil se convierte en desierto. La desertificación, impulsada por el cambio climático y la explotación insostenible del suelo, pone en riesgo la supervivencia de millones de personas y la salud de los ecosistemas que sustentan la vida en la Tierra. Esta crisis silenciosa, que afecta ya a más de un tercio de la población mundial, ha llevado a líderes internacionales a reunirse en Riad para buscar soluciones urgentes y revertir la degradación de tierras antes de que sea demasiado tarde.