La producción mundial de cereales se mantendrá cerca de máximos históricos en 2026, aunque registrará un ligero descenso. La FAO advierte de que la posible llegada de un episodio intenso de El Niño, la inestabilidad en los mercados de fertilizantes y el aumento de la factura global de importación de alimentos podrían poner bajo presión a millones de personas en los próximos meses.