
La financiación sostenible continúa ganando protagonismo en la estrategia de BBVA. Entre enero y septiembre de 2026, el banco canalizó 120.000 millones de euros hacia operaciones y soluciones vinculadas a la sostenibilidad, lo que supone un crecimiento del 27% respecto al mismo periodo del año anterior. De esa cantidad, aproximadamente 38.000 millones de euros correspondieron al mercado español.
Según los datos comunicados por la propia entidad, esta evolución eleva hasta los 254.000 millones de euros el volumen acumulado de negocio sostenible desde comienzos de 2025. La cifra representa más del 36% del compromiso de 700.000 millones de euros establecido para el periodo 2025-2029.
La actividad comprende tanto operaciones de financiación como otros productos y servicios destinados a acompañar a empresas y particulares en sus procesos de transformación. Entre las principales áreas de actuación destacan la transición hacia fuentes de energía más limpias, el aprovechamiento eficiente de los recursos naturales y la respuesta a diferentes necesidades sociales.
Del volumen total canalizado desde 2025, 195.000 millones de euros, equivalentes al 77%, se concentraron en iniciativas medioambientales, relacionadas con el cambio climático y el capital natural. Los otros 59.000 millones, un 23%, correspondieron a operaciones vinculadas al ámbito social.
La distribución geográfica de las operaciones refleja el peso del mercado español en la estrategia de sostenibilidad de BBVA. Durante los primeros nueve meses de 2026, España concentró el 32% del volumen canalizado, seguida de México, con un 16%, y Turquía, con un 13%. América del Sur aportó otro 10%, mientras que el 29% restante correspondió a las demás áreas geográficas en las que opera el grupo.
En cuanto a los instrumentos utilizados, la financiación y los servicios de banca transaccional representaron el 86% de la actividad sostenible. Las operaciones en los mercados de capitales concentraron el 10% y la financiación de proyectos supuso el 4%.
Estos recursos se orientan a facilitar inversiones en ámbitos como las energías renovables, la eficiencia energética, la electrificación, la rehabilitación de edificios y el desarrollo de infraestructuras. También permiten acompañar a las empresas en la adaptación de sus actividades a los desafíos de la descarbonización y la gestión responsable de los recursos.
El aumento del negocio sostenible se extendió a los distintos segmentos de clientes de BBVA, aunque con ritmos diferentes.
En el área de banca mayorista, conocida como Corporate and Investment Banking (CIB), la entidad canalizó alrededor de 60.000 millones de euros entre enero y septiembre, un 16% más que durante el mismo periodo de 2025. De este volumen, aproximadamente 54.000 millones estuvieron asociados a cuestiones medioambientales y 7.000 millones a iniciativas sociales.
Entre las líneas de actividad de este segmento sobresalen el apoyo financiero a tecnologías limpias, la financiación de instalaciones de energías renovables y los proyectos vinculados al capital natural. En este último ámbito, el banco mantiene una atención especial al sector agroalimentario, la gestión del agua y el reciclaje. Asimismo, ha continuado desarrollando herramientas como el confirming vinculado a la sostenibilidad, una solución financiera relacionada con la gestión de pagos a proveedores.
Por su parte, Banca de Empresas e Instituciones (BEI) registró un crecimiento interanual del 40%, hasta alcanzar aproximadamente 45.000 millones de euros canalizados. De ellos, unos 33.000 millones correspondieron al ámbito medioambiental y cerca de 13.000 millones al social.
La evolución fue positiva en todos los países, con un dinamismo especialmente destacado en México y Turquía. El asesoramiento especializado en sostenibilidad y las soluciones dirigidas al sector agroalimentario, la economía circular y las infraestructuras figuraron entre los principales factores que impulsaron esta actividad.
El segmento minorista también registró avances significativos. Durante los nueve primeros meses del año, BBVA canalizó cerca de 14.000 millones de euros en negocio sostenible destinado a particulares, un 38% más que en el mismo periodo de 2025. Aproximadamente 5.000 millones se vincularon a cuestiones medioambientales y 10.000 millones a necesidades sociales.
En este segmento, las soluciones ofrecidas por la entidad permiten financiar decisiones relacionadas con la sostenibilidad en los hogares, como la adquisición de viviendas con mayor eficiencia energética o la compra de vehículos electrificados.
Las cifras correspondientes a los tres segmentos han sido redondeadas por BBVA, por lo que algunos importes y variaciones pueden no coincidir exactamente con la suma de sus componentes.
La sostenibilidad constituye uno de los motores de crecimiento definidos por BBVA, cuya estrategia se articula alrededor de tres grandes prioridades: la acción climática, la protección del capital natural y la generación de oportunidades sociales.
Para avanzar en estos ámbitos, la entidad combina productos financieros con servicios de asesoramiento especializado. El objetivo es ayudar a sus clientes a identificar sus necesidades, analizar las alternativas disponibles para afrontar la transición sostenible y encontrar instrumentos de financiación adaptados a las características de cada proyecto.
En paralelo, el banco está incorporando herramientas basadas en inteligencia artificial para transformar su actividad. Según explica la entidad, esta tecnología contribuye a simplificar procesos, mejorar la atención a los clientes y aumentar la productividad de sus equipos, favoreciendo también el desarrollo de su estrategia de sostenibilidad.
El crecimiento registrado durante 2026 se enmarca en el nuevo compromiso financiero de BBVA, que contempla canalizar 700.000 millones de euros en negocio sostenible a lo largo de cinco años, entre 2025 y 2029.
Esta meta supone más que duplicar el objetivo anterior, fijado en 300.000 millones de euros para el periodo 2018-2025. La entidad alcanzó aquella cifra en diciembre de 2024, un año antes de la fecha prevista, y posteriormente estableció un compromiso de mayor volumen y con un horizonte temporal más reducido: cinco años frente a los ocho del plan precedente.
Los criterios empleados para determinar qué operaciones y productos forman parte de estas cifras están recogidos en la Guía para la Canalización de Negocio Sostenible y de Transición, publicada por la entidad.
La estrategia de sostenibilidad del banco también tendrá presencia en uno de los principales encuentros internacionales sobre cambio climático. El pasado 27 de julio, BBVA anunció su participación como banco global (Global Banking Partner) de la 31.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía.
A través de esta colaboración, la entidad trabajará junto con la presidencia de la cumbre y Naciones Unidas para promover la financiación de la transición energética y favorecer la puesta en marcha de soluciones orientadas hacia una economía baja en carbono.
La participación en la COP31 se suma así a la actividad financiera y de asesoramiento que BBVA desarrolla en sus distintos mercados, en un contexto en el que la movilización de recursos económicos resulta fundamental para acompañar la transformación de empresas, hogares y sectores productivos hacia modelos más sostenibles.