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La segunda jornada del Forbes Economic Summit 2026 ha puesto el foco en los factores que determinarán la capacidad de España para competir en los próximos años. Empresas, expertos y representantes institucionales han situado el talento, la inteligencia artificial, la inversión y la productividad entre las grandes palancas de transformación, pero también han advertido de la necesidad de que el avance tecnológico se traduzca en mejores condiciones económicas y sociales.
Talento, IA y productividad marcan la nueva competitividad española

La competitividad española ya no puede entenderse únicamente en términos de costes. Tecnología, cualificación profesional, capacidad de innovación, inversión y nuevos modelos empresariales están modificando las condiciones necesarias para crecer en un escenario económico marcado por la transformación digital.

Esta ha sido una de las principales conclusiones de la segunda jornada del Forbes Economic Summit 2026, celebrada el martes 22 de septiembre en Forbes House y dedicada a analizar "La nueva competitividad". Según informa Forbes España, el encuentro reunió a representantes empresariales e institucionales para abordar el futuro del trabajo, la inteligencia artificial (IA), la productividad y las nuevas capacidades que necesita la economía española.

La apertura corrió a cargo de Ignacio Quintana, CEO de Forbes España, quien destacó la evolución que ha experimentado el encuentro durante la última década y situó la competitividad como el principal hilo conductor de esta segunda jornada.

Las personas, en el centro de la transformación

Uno de los primeros debates estuvo dedicado al papel que desempeñará el talento en un contexto de aceleración tecnológica. Alberto Valero, Head of Large Enterprise & Public de SEIDOR, defendió que la innovación requiere tanto profesionales preparados como culturas empresariales capaces de favorecerla.

César Vargas, CEO de Pascual, coincidió en señalar el talento y la construcción de organizaciones ágiles como prioridades ante un mercado cada vez más volátil, al tiempo que reivindicó la honestidad del producto como uno de los principios que deben orientar la actividad empresarial.

Por su parte, Álvaro Vázquez, director de Gestión de Personas de Verisure, defendió que la incorporación de nuevas tecnologías no debe desplazar el componente humano. En este nuevo escenario, señaló además la creciente importancia de contar con profesionales con capacidad de pensamiento crítico.

La tecnología también protagonizó la intervención de Luis Maroto, consejero delegado de Amadeus, quien analizó su función como una suerte de infraestructura invisible para el turismo. Entre los desafíos del sector apuntó la necesidad de evolucionar desde un modelo centrado en el volumen hacia otro capaz de generar mayor valor e inteligencia. La inversión y herramientas como la biometría pueden contribuir, según explicó, a reducir cuellos de botella y mejorar la experiencia de los viajeros.

Productividad, inversión y marco económico

La dimensión institucional del debate contó con la participación de Alberto Nadal, vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular. Nadal sostuvo que España está registrando un crecimiento extensivo mientras la productividad y la renta per cápita permanecen estancadas, una situación que, a su juicio, repercute sobre los salarios y la sostenibilidad futura de las pensiones.

Durante su intervención, el dirigente del PP cuestionó asimismo la presión regulatoria y fiscal y reclamó un mayor impulso a la inversión, que situó por debajo de los niveles de 2019. También defendió eliminar lo que calificó como vetos ideológicos en las políticas energética y tecnológica y alertó de las consecuencias que puede tener la falta de infraestructuras de red para el desarrollo económico. En este contexto, destacó la importancia de los centros de datos para participar en la economía digital del siglo XXI. Estas consideraciones forman parte de las posiciones expuestas por Nadal durante el encuentro.

La IA transforma empresas y modelos de consumo

La inteligencia artificial ocupó buena parte de la segunda mitad de la jornada. Los datos presentados por Sigma Dos indican que el 66,3% de los ciudadanos confía en el potencial de esta tecnología para mejorar la eficiencia, mientras que un 80,5% considera necesario que su desarrollo esté acompañado por criterios éticos.

Demetrio Carceller, presidente de Disa Corporación y presidente ejecutivo de Damm, puso el foco en los bajos salarios existentes en España y planteó la necesidad de revisar tanto la productividad como los costes sociales para garantizar, desde su perspectiva, la sostenibilidad del Estado del bienestar sin perjudicar la actividad empresarial.

En el debate sobre la aplicación práctica de la IA y la confianza digital, Blanca Llamas, de NTT DATA, y Jordi Romero, de Factorial, coincidieron en que la velocidad con la que evoluciona esta tecnología obliga a las organizaciones a anticiparse a las transformaciones.

Los cambios también alcanzarán a los hábitos de consumo. Eduardo Prieto, director general de Visa España, señaló que el denominado comercio agéntico —en el que sistemas digitales pueden realizar determinadas compras en nombre del usuario— abre una nueva etapa para los pagos. Su desarrollo, afirmó, deberá encontrar un equilibrio entre seguridad, rapidez y personalización.

Oficinas, talento y una oportunidad multimillonaria

La capacidad para atraer profesionales e inversión estuvo igualmente presente en el encuentro. José María Rodríguez-Ponga, presidente ejecutivo y consejero delegado de Árima Real Estate, señaló que existe una elevada demanda de oficinas de calidad en España frente a una oferta muy limitada. La compañía, explicó, ha apostado por este tipo de activos, una estrategia que, según indicó, le ha permitido triplicar su beneficio neto.

La dimensión internacional de la transformación tecnológica fue abordada por Lino Cattaruzzi, presidente de Google Iberia. El directivo estimó que una adopción generalizada de la inteligencia artificial podría representar para España una oportunidad económica de entre 100.000 y 120.000 millones de euros.

Cattaruzzi advirtió, al mismo tiempo, de la brecha existente en materia de competencias. Según los datos expuestos durante su intervención, el 22% de las ofertas de empleo dirigidas a perfiles junior en España ya solicitan conocimientos relacionados con la IA, mientras que el 74% de las empresas de la Unión Europea tienen dificultades para encontrar las capacidades profesionales que necesitan.

Competir para mejorar las condiciones de vida

El cierre de la jornada correspondió a Antón Costas, presidente del Consejo Económico y Social de España (CES), quien amplió el debate sobre competitividad más allá de los resultados empresariales.

Costas defendió una concepción basada en la capacidad de un país para mejorar progresivamente las condiciones de vida de su población. Frente al modelo tradicional apoyado principalmente en la reducción de costes salariales, planteó una nueva competitividad vinculada al conocimiento, las capacidades profesionales, la productividad y la generación de valor añadido.

El presidente del CES también advirtió sobre las consecuencias sociales y políticas que podría tener una transformación económica incapaz de generar oportunidades y bienestar. En un escenario que definió como marcado por la incertidumbre, defendió la colaboración entre conocimiento, empresas e instituciones para orientar el progreso tecnológico hacia mejoras económicas y sociales.

El Forbes Economic Summit 2026, que se desarrolla entre el 21 y el 24 de septiembre, continúa este miércoles 23 con una tercera jornada centrada en la transformación de la economía real. Energía, industria, inversión, infraestructuras, vivienda, ciudades y movilidad serán los principales ámbitos de discusión.

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