
La Economía Social quiere ampliar su papel en los debates sobre el futuro económico y demostrar que sus principios pueden ofrecer respuestas más allá de los límites tradicionales del sector. Con esa perspectiva se celebrará, entre el 10 y el 13 de noviembre de 2026, el II Foro Internacional ASETT, organizado por Arizmendiarrieta Social Economy Think Tank.
La cita, presentada en el Palacio de Miramar, tendrá como escenarios principales Gernika y Donostia-San Sebastián, mientras que las sesiones plenarias centrales se desarrollarán los días 12 y 13 de noviembre en el Palacio de Congresos Kursaal.
Tras una primera edición celebrada en mayo de 2025, el encuentro aspira este año a reforzar su dimensión internacional y, sobre todo, a conectar el conocimiento acumulado por la Economía Social con los grandes desafíos que atraviesan al conjunto de la economía.
Según informa ASETT, el planteamiento de esta segunda edición parte de una cuestión: qué está aportando ya la Economía Social a la transformación económica y hasta dónde puede llegar su contribución en el futuro.
Competitividad, desigualdad, vivienda, cuidados, financiación, digitalización, transición energética, cambios demográficos y futuro del empleo forman parte de un escenario que obliga a revisar las formas tradicionales de producir, invertir y organizar la actividad económica.
Frente a estos desafíos, ASETT propone mirar la Economía Social no solo como un sector diferenciado, sino como un modelo económico y empresarial que acumula décadas de experiencia en ámbitos como la participación, la cooperación, la gobernanza, el arraigo territorial y la generación de valor compartido.
El objetivo del Foro será analizar experiencias existentes para identificar qué funciona, por qué lo hace, cuáles son sus limitaciones y qué transformaciones serían necesarias para aumentar su impacto y trasladar soluciones a mayor escala.
“Es posible luchar contra la desigualdad y favorecer el empleo. Ante desafíos actuales como el reto demográfico, la transición energética o la digitalización, las diferentes familias de la Economía Social están ofreciendo respuestas concretas”, señaló Elena Pérez Barredo, presidenta de ASETT y viceconsejera de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Vasco, durante la presentación.
La cita reunirá a representantes del Gobierno de España, Gobierno Vasco, Generalitat de Catalunya, CEPES, MONDRAGON, Kooperatiben Kontseilua – Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi, Diputación Foral de Gipuzkoa, Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián y la Coalición Local2030 de Naciones Unidas, además del equipo de ASETT.
Uno de los ejes de esta edición será precisamente el fortalecimiento de la colaboración entre Euskadi y Catalunya, dos territorios con importantes ecosistemas cooperativos, empresariales e institucionales vinculados a la Economía Social.
La apertura institucional prevista para el 11 de noviembre en Donostia-San Sebastián contará con el lehendakari Imanol Pradales y el president de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, además de representantes de Gipuzkoa y de la capital guipuzcoana. La clausura institucional del día 13 prevé la participación de Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social.
“Queremos que ASETT se convierta en un espacio de referencia para el conocimiento y el aprendizaje compartido entre Euskadi y Catalunya, que nos permita hacer mejor las cosas”, afirmó David Bonvehí, director general de Economía Social y Cooperativismo de la Generalitat de Catalunya.
El Foro reforzará también su proyección exterior mediante la colaboración de la OCDE y la Coalición Local2030 de Naciones Unidas, mientras que Brasil ejercerá como país invitado.
La presencia brasileña será transversal y abarcará experiencias relacionadas con el cooperativismo, las políticas públicas, la inclusión, el desarrollo territorial y la cooperación. La intención es favorecer el intercambio entre los ecosistemas europeo y latinoamericano de Economía Social y analizar hasta qué punto soluciones desarrolladas en contextos distintos pueden adaptarse y generar aprendizajes compartidos.
Desde Naciones Unidas, Sébastien Vauzelle, director del Secretariado de la Coalición Local2030, puso el foco en el carácter sistémico de las crisis climáticas, sociales, económicas, políticas, democráticas, de gobernanza y desigualdad. En este escenario, defendió el potencial de la Economía Social como herramienta para transformar los territorios y reforzar el contrato social.
La participación de la OCDE, por su parte, permitirá incorporar evidencia y análisis comparados internacionales a diferentes áreas del programa. La Coalición Local2030 buscará conectar las grandes agendas globales con su aplicación práctica en ciudades y territorios.
El planteamiento parte de que es precisamente en la escala territorial donde desafíos globales como el empleo, la vivienda, los cuidados o la actividad económica se materializan y donde puede comprobarse la eficacia de las políticas y soluciones planteadas.
La programación comenzará el 10 de noviembre en Gernika con la jornada “Paz y Economía Social: cooperar para reconstruir la paz”, centrada en el potencial de la cooperación, la actividad económica y la organización colectiva para recuperar vínculos, crear oportunidades y fortalecer la cohesión en contextos afectados por conflictos.
Un día después se celebrarán ocho foros temáticos paralelos dedicados a competitividad, financiación, marco legal, cooperación internacional, investigación y prospectiva, inclusión, salud y vivienda.
Estos espacios abordarán cuestiones como los instrumentos financieros necesarios para que las empresas de Economía Social puedan crecer e innovar sin perder sus características; los marcos fiscales y jurídicos que favorecen su desarrollo; las posibilidades de ampliar modelos mediante alianzas e intercooperación; o su capacidad para responder a necesidades vinculadas con la vivienda, la salud y la inclusión.
También habrá espacio para mirar hacia el largo plazo. El Foro de Investigación y Prospectiva combinará evidencia académica con una perspectiva hacia 2040, con el objetivo de anticipar los cambios económicos, sociales, tecnológicos y demográficos a los que deberá responder este modelo.
“Tenemos mucho que mostrar y, cuando conocemos estas experiencias, comprobamos que pueden trasladarse, adaptarse e implantarse también en otros lugares”, explicó Iñigo Albizuri, director general de ASETT.
Las sesiones plenarias de los días 12 y 13 en el Kursaal retomarán las conclusiones de estos debates y las conectarán con cuestiones como las ciudades y los territorios, la desigualdad, la prospectiva, las experiencias internacionales y el tipo de economía que se quiere construir.
Uno de los debates que atravesará el encuentro será la propia definición de competitividad. Además de productividad, inversión e innovación, el Foro plantea incorporar elementos como la cooperación, el arraigo territorial y la responsabilidad.
En esa línea, Patxi Olabarria, presidente de Kooperatiben Kontseilua, defendió que la intercooperación y la cohesión social también deben formar parte de esa ecuación: “La competitividad y la cohesión social no están reñidas”.
El papel de las ciudades será otro de los ámbitos de discusión. Para el alcalde de Donostia-San Sebastián, Jon Insausti, retos como la financiación, la movilidad, la inclusión o la soledad requieren nuevas respuestas y la Economía Social puede actuar como una palanca para abordarlos desde el ámbito urbano.
La secretaria de Estado de Economía Social, Amparo Merino, destacó por su parte el Foro como una oportunidad para transformar el debate en medidas concretas en un contexto de incertidumbre global y proyectar un modelo económico que genere beneficios para las personas, las comunidades y los territorios.
De este modo, la segunda edición del encuentro buscará desplazar la conversación desde el futuro de la propia Economía Social hacia una cuestión de mayor alcance: qué herramientas y aprendizajes puede aportar este modelo para avanzar hacia una economía más cohesionada, sostenible y capaz de responder a los grandes desafíos sociales y territoriales de las próximas décadas.