
Los dos centros industriales de Moeve en San Roque (Cádiz) reforzaron durante 2025 sus actuaciones ambientales con una inversión conjunta de 100,7 millones de euros. De acuerdo con la información recogida en sus declaraciones ambientales EMAS, más de 51 millones correspondieron al Parque Energético San Roque y más de 49 millones a la Planta Química Puente Mayorga.
Con estas cifras, la compañía acumula cerca de 224 millones de euros destinados durante los últimos tres años a actuaciones ambientales en ambas instalaciones, con proyectos centrados en ámbitos como la reducción de emisiones, la eficiencia energética, la gestión del agua y los residuos, la descarbonización y la mejora de los procesos industriales.
Las declaraciones EMAS, de carácter voluntario y verificadas mediante auditorías independientes, permiten hacer público el comportamiento ambiental de las instalaciones y los avances realizados. Este sistema europeo reconoce a las organizaciones que implantan mecanismos de gestión ambiental y asumen compromisos de mejora continua.
Rosendo Rivero, director del Parque Energético San Roque, ha señalado que los resultados de 2025 muestran avances en el uso eficiente de los recursos y en el comportamiento ambiental de las instalaciones, dentro de una estrategia de mejora continua, sostenibilidad y diálogo con el entorno.
Por su parte, Javier López Pupo, director de la Planta Química Puente Mayorga, ha destacado las inversiones realizadas para optimizar los procesos, avanzar en eficiencia energética y descarbonización y acompañar la transformación de Moeve hacia una cartera más amplia de productos sostenibles.
Uno de los principales ámbitos de actuación durante el último ejercicio ha sido la gestión de los recursos. Moeve cuenta con una hoja de ruta de economía circular reconocida mediante certificación de AENOR, orientada a reducir la captación de agua dulce, incrementar el aprovechamiento de los residuos como materias primas, limitar su envío a depósito controlado y proteger la biodiversidad.
En este contexto, el Parque Energético San Roque consiguió reducir en 2025 un 17% el consumo de agua respecto a 2023. Entre las actuaciones desarrolladas figuran mejoras en la red de aguas pluviales y la puesta en funcionamiento de un nuevo emisario, que ha permitido aumentar la capacidad de tratamiento de las aguas. El vertido final se ha reducido hasta un 14% en comparación con tres años atrás.
A ello se suma la recirculación de 733.000 metros cúbicos de agua durante el ejercicio, después de que en 2024 entrara en funcionamiento una planta específica destinada a este fin.
También se registraron avances en la gestión de residuos. El Parque Energético alcanzó un 61,5% de valorización en 2025 y continúa tramitando los permisos ambientales necesarios para el coprocesado de residuos SANDACH como materia prima destinada a soluciones energéticas.
La Planta Química Puente Mayorga, por su parte, superó el 60% de valorización de residuos. Entre las actuaciones realizadas se encuentra la incorporación de nuevos cambiadores de alta eficiencia en la unidad PACOL y mejoras en los precalentadores de diferentes hornos, medidas dirigidas a incrementar la eficiencia energética y reducir las emisiones.
Otro de los cambios registrados en esta instalación ha sido la reclasificación del ácido sulfúrico generado como subproducto, después de más de dos años de trabajo técnico y administrativo. Según la información facilitada por Moeve, esta modificación permite aprovechar un recurso que anteriormente tenía consideración de residuo, al tiempo que mejora la eficiencia de los procesos y reduce la generación de desechos.
La reducción del consumo energético constituye otro de los ejes de actuación de Moeve en San Roque. Las instalaciones disponen de la certificación ISO 50001, enfocada en mejorar la eficiencia energética, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y favorecer el aprovechamiento de los excedentes de energía.
Asimismo, se ha verificado la memoria ambiental de la terminal marítima del Parque Energético San Roque para dar cumplimiento a la Guía de Buenas Prácticas Ambientales de Puertos del Estado.
Según las declaraciones ambientales de ambos centros, auditadas por AENOR, tanto el Parque Energético San Roque como la Planta Química Puente Mayorga disponen de un sistema de gestión ambiental certificado conforme a la norma ISO 14001, además de contar con la validación de sus respectivas declaraciones EMAS.
Estos documentos incorporan también información sobre otros aspectos de la actividad industrial, como el control del ruido, la gestión de las emisiones atmosféricas y las iniciativas de formación y sensibilización de los trabajadores. La documentación se encuentra disponible públicamente para ciudadanos, instituciones y organizaciones a través de la web de la compañía.
La gestión ambiental de Moeve en San Roque se extiende también a la conservación de la biodiversidad. A través de su fundación, creada en 2016, la compañía desarrolla iniciativas vinculadas a la protección y recuperación de los entornos próximos a sus centros productivos.
Entre ellas se encuentra la Estación Ambiental Madrevieja, en San Roque, un espacio natural dedicado a la conservación de un humedal, la educación ambiental y el desarrollo de proyectos de biodiversidad. Desde su apertura al público hace más de una década, ha recibido más de 14.000 visitantes y ha acogido proyectos de recuperación de especies como la lechuza común y el galápago europeo.
La publicación de estos resultados se enmarca en una trayectoria de varias décadas dentro del sistema europeo EMAS. La Planta Química Puente Mayorga está registrada desde 1997, mientras que el Parque Energético San Roque lo está desde 1999. La adhesión voluntaria implica someter periódicamente el desempeño ambiental a evaluaciones independientes y facilitar información pública sobre su evolución, como parte de los compromisos de Moeve en sostenibilidad, transparencia y relación con el territorio.