Publicado el
La Comisión Europea, el Parlamento Europeo y la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE, ejercida por Chipre, han suscrito una declaración conjunta que sitúa la cultura en el centro del proyecto europeo. Según han informado las instituciones comunitarias, el acuerdo reconoce el papel de la cultura para afrontar desafíos como la crisis climática, las tensiones geopolíticas, la transformación digital o la desigualdad social.
La cultura, prioridad estratégica para reforzar la cohesión europea

Coincidiendo con la celebración del Consejo Europeo en Bruselas, las principales instituciones de la Unión Europea han formalizado la declaración conjunta “Europa por la Cultura, Cultura por Europa”, un compromiso político que busca reforzar la protección, promoción y apoyo a la cultura como elemento clave para el futuro del continente.

Según han explicado las instituciones firmantes, el texto reafirma la responsabilidad de la Unión Europea en la defensa de la diversidad cultural y lingüística, al tiempo que apuesta por incorporar la dimensión cultural en el conjunto de las políticas comunitarias, respetando las competencias de los Estados miembros.

La declaración sitúa a la cultura como un pilar esencial de la construcción europea y subraya la necesidad de garantizar la libertad artística, fomentar la inclusión y asegurar condiciones laborales dignas para quienes desarrollan su actividad en los sectores culturales y creativos. También contempla medidas para impulsar la financiación, la innovación y la capacitación profesional en estas industrias, consideradas estratégicas para la proyección internacional de Europa.

Cultura como respuesta a los grandes desafíos actuales

El documento reconoce la contribución de la cultura no solo al fortalecimiento de una identidad europea compartida, sino también a la defensa de valores fundamentales como la libertad, la igualdad y el respeto a los derechos humanos.

Asimismo, los firmantes destacan que los sectores culturales y creativos pueden desempeñar un papel relevante frente a algunos de los principales retos contemporáneos. Entre ellos figuran las tensiones geopolíticas, la emergencia climática, la transición digital, el aumento de las desigualdades sociales y los problemas vinculados a la salud mental.

La declaración también pone en valor la aportación económica de estas actividades, tanto por su capacidad para generar empleo e innovación como por su contribución a la cohesión territorial y a modelos de desarrollo más sostenibles.

Doce principios para orientar la acción europea

El compromiso político se articula en torno a doce principios generales que servirán de referencia para las futuras actuaciones comunitarias en materia cultural.

Entre ellos destacan medidas destinadas a proteger la libertad de expresión artística, promover una remuneración justa y mejorar las condiciones laborales de artistas y profesionales de la cultura. El texto también incorpora el compromiso de impulsar un uso ético de la inteligencia artificial, basado en los derechos humanos y centrado en las personas.

Otro de los ejes prioritarios es ampliar el acceso a la cultura y a las profesiones creativas, especialmente para jóvenes, colectivos vulnerables y personas en riesgo de exclusión. Para ello, la declaración apuesta por reforzar la educación artística y facilitar oportunidades para creadores emergentes y procedentes de entornos desfavorecidos.

Patrimonio, bienestar y transición ecológica

La dimensión social y ambiental de la cultura ocupa igualmente un lugar destacado en el acuerdo. Las instituciones europeas reconocen su potencial para mejorar el bienestar y la salud de la población, dinamizar el desarrollo regional y favorecer iniciativas vinculadas al turismo sostenible.

Además, la declaración subraya la importancia de integrar la cultura en las respuestas políticas frente a los desafíos ecológicos y de aprovechar su capacidad para impulsar cambios sociales orientados a la sostenibilidad.

El texto concluye con un compromiso explícito para proteger el patrimonio cultural europeo y fortalecer su conservación mediante el uso de herramientas digitales, al tiempo que se preserva la riqueza de las lenguas y expresiones culturales que conforman la diversidad de la Unión Europea.

En este artículo se habla de:
Noticiasactualidad

¡Comparte este contenido en redes!