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Asómbrate

Hasta el momento contamos con numerosas iniciativas de diferentes organizaciones sociales y entidades públicas, y se va consiguiendo poco a poco que la ciudadanía comience a incorporar la idea fundamental de que estamos destrozando el planeta y dentro de unos años será inhabitable. 

Pero… la clave está en el tiempo que nos queda para conseguir las mejoras indispensables que aseguren que la naturaleza podrá seguir su curso sin interferencias desastrosas por nuestra parte.  De modo que también nos conviene actuar YA desde otro ámbito:  apelando a lo mejor de las personas, como por ejemplo los sentimientos.  Como decía Jane Goodall, defender el medio ambiente con rabia es contraproducente.  Hay que encontrar la historia que pueda tocarle el corazón al que no piensa como nosotros.

Por otro lado, Gandhi pidió que recordásemos que si nuestros derechos son inalienables, nuestras responsabilidades son indiscutibles; se centró en el principio de la responsabilidad humana como guía de nuestros pensamientos y acciones, recordándonos que el compromiso con nuestras responsabilidades crea un clima de cooperación en que individuos y grupos buscan diferentes maneras de producir beneficios para todos.

Si unimos Goodall + Gandhi (tocar el corazón + responsabilidad) ya tenemos un primer paso importante para que la sociedad comience a abrir los ojos a la urgente realidad y se dé cuenta de no estamos solos en este maltrecho planeta; de hecho, al dúo precedente podríamos añadir un tercer elemento:  como bien indica Paco Calvo , necesitamos cambiar mucho nuestra forma de pensar si queremos profundizar más en los problemas, aprender de otras especies y empezar a investigar nuestras mentes de una forma nueva.  Quizás sea ésta la clave para avanzar al ritmo que nos conviene: la aportación que nos hace Calvo es muy valiosa, puesto que la postura que plantea sería un gran acicate.

Por otro lado, sabemos que esos cambios que ansiamos son difíciles de conseguir sin contar con algún estímulo poderoso que nos empuje a ver las cosas de otra manera. Escuchemos ahora a Sócrates cuando dice que el conocimiento empieza en el asombro

Si lo miramos desde la Psicología, podemos decir que el asombro es una emoción positiva con algún toque de incertidumbre, porque suele provocar conjuntamente admiración y desconcierto.

Así que aquí tenemos el “tridente” para remover conciencias y despertar a la sociedad:  comunicar directamente con las personas acercándonos a sus sentimientos, apelando a su responsabilidad personal y fomentando su capacidad de asombro para conseguir que comencemos a estudiar con otros ojos qué hace la naturaleza para conseguir tal perfección, de qué forma ha llegado a lograr la convivencia de innumerables seres vivos en su larguísima etapa de miles y miles de años de ensayo y error.

Empecemos pues a facilitar programas y actividades asombrosas diversas para aprender de la naturaleza a vivir en armonía con nuestro planeta.

Actis Fernández, A.: El planeta, en zona de alto riesgo. La Vanguardia, 2025

Calvo, P.: Plantae. En Enciclopedia de cognición y comportamiento animal, J. Vonk, TK Shackelford (eds.), Springer. 2018

Gaceta UAM: El asombro no sólo nos cautiva, sino que llena nuestra mente de preguntas. 2022.

Fuentes, J. L. (2021). El asombro. Revista española de Pedagogía79(278), 77-94.

Mejía Villamizar, J. G. (2018). Terapia del asombro como condición de posibilidad del sentido. Una contribución a la filosofía aplicada a partir de Platón (Bachelor's thesis, Escuela de Teología, Filosofía y Humanidades).

Olaizola, E. Biomimética Organizacional: empresas que se asombran. Huella Líquida, 2022

Ordóñez, L. (2013). Notas para una filosofía del asombro. TINKUY (20), 138-146.

Stieben, L. I. (2013). La sorpresa, el asombro y la mano invisible de Júpiter. Páginas de Filosofía14(17), 66-84.

En este artículo se habla de:
Opinión#medioambiente2026

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