Julia Black es profesora de Derecho y directora de Innovación Estratégica en la London School of Economics (LSE), miembro de la Academia Británica y experta externa del Comité de Regulación del Banco de Inglaterra. Pero también es una de las promotoras de la iniciativa “SHAPE” (Ciencias Sociales, Humanidades y Arte para las Personas y para la Economía), que ha impulsado la LSE junto al Arts Council England para incentivar a los estudiantes a cursar este compendio de materias en su formación, que cada vez arrastran una baja popularidad frente a las conocidas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Desde Diario Responsable conversamos con ella para que nos cuente en qué consiste la iniciativa y la importancia que tienen las humanidades en el desarrollo de las personas.
La importancia de las humanidades en la educación y la economía

Julia participó en la jornada que Quiero e Impact Hub Madrid organizaron a finales de septiembre ‘El valor de las humanidades en la educación para la rehumanización del futuro’, en la que se presentó Proyecto CACTUS, una iniciativa de Quiero que une ODS, educación, arte y jóvenes.

Desde Diario Responsable conversamos con ella para que nos cuente en qué consiste la iniciativa y la importancia que tienen las humanidades en el desarrollo de las personas.

Julia Black: “La fuerza motivadora de la campaña es SHAPE es despertar el valor que las ciencias sociales, las humanidades y el arte tienen para las personas y para la economía. Asimismo, la campaña tiene como objetivo elevar su perfil y que sean reconocidas como de igual valor a las materias STEM, pero no queremos que SHAPE sea la oposición a las asignaturas STEM, sino ser complementarias. Queremos articular y defender la verdadera interdisciplinariedad porque necesitamos del conocimiento de ambas para abordar algunos de los grandes desafíos sociales que tenemos como sociedad”, comenta Black para quien recuerda que “las humanidades tienen que ver sobre las personas, nos ayudan a entender a la gente y a las sociedades que conforman. Por eso, sin una comprensión profunda de nuestro entorno, no podremos comprender para qué sirven las nuevas tecnologías que se van adoptando y cómo podemos interactuar con ellas si no podemos entender quiénes somos y quiénes hemos sido como seres humanos durante nuestra historia”.

Julia Black explica que incluir la palabra economía en el acrónimo de SHAPE ha sido intencionado para influir en la conversación global, porque estas asignaturas y el conocimiento que generan también son necesarias para la economía, más en tiempos de pandemia: “Para que una economía funcione, es esencial tener en cuenta la salud y el bienestar de todas las personas de nuestra población. Y creo que a menudo subestimamos o se subestima el valor que las materias SHAPE ofrecen a la economía”.

Julia Black:“Podemos hablar de las competencias en sí mismas que se desarrollan a través del estudio de las materias SHAPE y tienen que ver con el rigor de la investigación analítica crítica, pero también con la interpretación y la empatía. También hay que tener en cuenta la mentalidad que tiene que ver con el cuestionamiento y la creatividad y que no es necesariamente única a las materias SHAPE”, ahonda Black para quien la empatía, la comprensión y el reconocimiento intercultural son necesarios para todos los ámbitos de la vida porque “también las áreas de conocimiento relacionadas con las materias SHAPE son críticas para la economía”.

Entorno e igualdad

En la actualidad, las materias STEM tienen buena imagen y los estudiantes quieren ir a la universidad y formarse en este tipo de materias. La directora de Innovación Estratégica en la London School of Economics (LSE) recuerda que la campaña comenzó a funcionar en los EEUU como un esfuerzo común para promover la enseñanza de las materias STEM en las escuelas. “Llevó su tiempo y el concepto consiguió expandirse a través del léxico. Por lo que el movimiento SHAPE también será de largo recorrido y tendremos que centrarnos en que se reconozca el valor de las asignaturas que implican. STEM se centró en que teníamos que valorar estas asignaturas y no necesariamente preocuparnos por todo aquello que no fuese STEM”, comenta Black, quien apuesta por la interdisciplinariedad: “Necesitamos personas de diferentes ámbitos ya sean ONG, empresas o universidades que trabajen juntas ante los desafíos comunes como el cambio climático, la lucha frente a las desigualdades o el uso de las nuevas tecnologías o la Inteligencia Artificial. No podemos resolver estos problemas si sólo los tenemos a gente STEM o a gente SHAPE, necesitamos su combinación. Así que lo que también estamos articulando y defendiendo es el reconocimiento del valor de todos los aspectos de nuestra base de conocimientos. Tiene que ver con la idea de establecer una equidad y para eso es necesario que los ciudadanos comprendan su entorno, su historia y su cultura”.

Biodiversidad y medio ambiente

Para esta profesora de la LSE, las materias SHAPE no están lo suficientemente involucradas en debates que nos afectan a todos como el del cambio climático y el cuidado de la biodiversidad. “No hemos reconocido realmente el impacto que supone perder la biodiversidad porque tenemos un discurso político dominante en torno al valor económico, pero tiene que ser filtrado con otros valores. Creo que ahora estamos empezando a entender la necesidad de cuidar el medio ambiente, la biodiversidad y frenar el cambio climático porque es nuestro capital natural. Además, nos estamos dando cuenta de la interdependencia que tenemos todos como humanos y como sociedad por el cuidado de la Tierra, que no es un ámbito exclusivo de los científicos, sino de todos, y ha calado por el gran ejercicio de concienciación y comunicación que se ha realizado desde diferentes ámbitos”.

Para Black el cuidado del medio ambiente es un claro ejemplo de la importancia de combinar la ciencia con las humanidades y lanza un mensaje esperanzador: Sólo a través de la involucración de todos y de los cambios de comportamiento vamos a poder crear un futuro sostenible. La ciencia por sí sola no puede generar cambios y necesita de las habilidades y el conocimiento que dan las asignaturas SHAPE”.

En este proceso de cambio ante los desafíos que tenemos como humanidad “las emociones son necesarias para cambiar valores”, concluye.

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