“Tengo tanto miedo de que pase algo como de que todo siga igual” nos dijo El Roto en una viñeta que mostraba a un ser humano encerrado entre muros, atrapado por las circunstancias, dominado por la incertidumbre, angustiado...
El brote de COVID-19 afecta a todo el mundo y nos enfrenta a un enorme desafío como sociedad. Cuando todo esto acabe no podemos dejar pasar las enseñanzas de su brutal sacudida en todas las esferas para conformar un futuro mejor para todos.
La Junta de Gobierno aprobó el proyecto inicial de las ordenanzas fiscales extraordinarias para mitigar los efectos económicos de la pandemia por coronavirus. De este modo, Madrid se convierte en la primera administración que aprueba rebajas fiscales con una bajada de 63 millones de euros en los impuestos a comercios y empresas de hostelería.
Desde que se decretó el estado de alarma en España, se han sucedido una serie de acontecimientos que, si bien son por todos conocidos, algunos de ellos requieren de una mayor reflexión.
El COVID-19 llega a nuestro país en un contexto a donde ya existe una gran brecha salarial, envejecimiento de la población, despoblación en algunas zonas y pobreza infantil. La actual crisis sanitaria se suma a una serie de realidades que ahondan en la desigualdad en distintos niveles: Derechos humanos, distribución territorial y desarrollo económico. Es por esto, que el Clúster de Impacto Social, integrado por más de 45 empresas, trabajará durante este año en la desigualdad y su vinculación al desarrollo sostenible, para contribuir desde la aportación empresarial a un impacto social positivo.
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