La compañía QuickSmile es la primera marca de ortodoncia invisible en España en compensar la huella plástica de sus alineadores que se fabrican con un termoplástico PET-G de polietileno que puede ser fundido y moldeado para ser reutilizado, frente a los de la principal marca del sector, fabricados con un poliuretano que no se puede fundir ni reutilizar.