Más allá de la espiritualidad, el voluntariado en iglesias, mezquitas, sinagogas y centros de fe desempeña un papel esencial en la asistencia a colectivos vulnerables. Para que estas acciones tengan un impacto duradero, se necesita legalidad, organización y profesionalismo.El voluntariado es el alma que impulsa las comunidades religiosas, sea cual sea su credo.